Kinah - Principio de la Misericordia
2
de mayo de 2015.
Saludos
a todos los hermanos y hermanas aquí presentes, a todos aquellos conectados con
nosotros en este momento, en presencia, en vibración, en resonancia. Este
encuentro puntúa una pulsación más en el ritmo del corazón de esta Red,
perfectamente sincronizado con el pulso del corazón de una Red Cristalina
de consciencias liberadas en este planeta.
De
hecho, aun se habla en Redes solo por una cuestión técnica o por una
necesidad de esclarecimiento, a nivel de la palabra. Porque, de hecho, para el
planeta existe una sola y única Red: la tela de la interdependencia, la
telaraña de la interconectividad, la malla, por tanto, de la relación sagrada.
Donde cada alma es un núcleo flameante en esta malla. Donde cada alma es un
nudo que sustenta toda la malla. Donde cada alma acoge y da el Fuego que
circula por esta malla.
Y
es el reconocimiento de esta malla, cada uno a su manera, que los trajo
aquí. Es el reconocimiento de esta malla lo que nos une en un nivel
perceptiblemente consciente.
Hoy,
vine a traerles a través de la palabra y por la palabra, un mensaje que visa
inspirarlos al reconocimiento y a la encarnación también, del principio de la
misericordia. Si este cerebro no falla con las informaciones que quedan
disponibles aquí, me parece que el principio de la misericordia no fue un tema
tratado aun con ustedes.
La
Madre Divina en uno de sus mensajes (nota: mensaje de la Madre
Divina del 27.01.14), hace referencia a este don de su Corazón Sagrado, a este
don del Corazón de Fuego. Pero el principio de la misericordia sigue siendo,
para muchos de ustedes, un misterio. Para algunos, un don sin nombre, porque ya
perciben, ya sienten y ya viven o la acción desde este principio.
Antes
que nada, vamos a acercarnos a esta palabra y vamos ver que pistas ella nos da
para, quien sabe, una mejor comprensión y también una aproximación a la
vivencia. La palabra "misericordia" guarda en si varios
elementos.
La
Madre trató esta palabra para aportarles una determinada virtud del Corazón y
les habló de la pobreza del Corazón, una pobreza que apunta a la inocencia del
Corazón. La pobreza de conceptos, la pobreza de juzgamientos, el vacío de
sí mismo, la rendición completa del "yo" que se cree separado. La
pobreza del Corazón apunta a esto, la pobreza del Corazón apunta hacia
ese estado. La pobreza del Corazón no es una pobreza de dones, no es una
pobreza de riqueza, es una pobreza de todo aquello que no posee valor.
Esta
es una forma de percibir la misericordia. Porque el principio de la
misericordia está enraizado en este suelo universal, la inocencia - la
incapacidad de causar daño, porque reconoce lo indisociable de todos los
elementos de la experiencia. La incapacidad de causar daño, porque
reconoce la imposibilidad de causarse daño. Este es un sólo organismo, esta es
una sola consciencia, esta es una sola vida y la inocencia es en el suelo
en el cual esta vida fructifica. El principio de la misericordia,
por tanto, se encuentra enraizado en este suelo universal de la inocencia. Esto
es preciso reconocerlo. Este misterio es necesario contemplar. Sobre esta
verdad es preciso meditar.
El
principio de misericordia se halla enraizado en el suelo universal de la
inocencia. El principio de la misericordia apunta como su origen, a la
pobreza del corazón, la pobreza de velos, la pobreza de adornos
innecesarios, la pobreza de conceptos, juicios, condicionamientos,
limitaciones, venenos. Entonces, el principio de la misericordia, a
partir de este reconocimiento, comienza a florecer, a fructificar, a crecer en
dirección a los cielos y expandirse horizontalmente, produciendo sombra y
abrigo para infinitas criaturas.
Esto
porque hay otra forma, hay otra forma de abordaje para aproximarnos a la
palabra misericordia. La palabra misericordia también quiere decir: "que
el corazón posee compasión", una vez que dividimos este término - en
su idioma de origen, el latín - podemos dividirlo en: miserere cor o miserere
cordis, lo que nos lleva a: "corazón que tiene compasión'". Miserere:
tiene compasión. Un corazón que tiene compasión.
El
principio de compasión, la virtud de la compasión ustedes ya la conocen.
Inclusive intelectualmente, ustedes ya recibieron muchas explicaciones para
reorientar su comprensión de este término y de esta virtud. El
corazón que tiene compasión, misericordia apunta hacia el corazón que tiene
compasión.
Ahora,
la compasión - esto también la Madre Divina ya les transmitió - la compasión
apunta la indisociabilidad de la presencia y de la paz. La presencia infinita
aporta la paz plena y compasión es esto. Compasión es la presencia que se
devela, es la presencia que se desdobla y al establecese, instala la paz -
Com-Pax.
El
corazón que posee compasión, por lo tanto, es un corazón imbuido de la
presencia pacífica. Y esta presencia pacífica... Porque la compasión apunta al
aspecto activo de la sabiduría, la compasión es sabiduría en acción. La
compasión es la sabiduría activa, siempre viva. Por lo tanto, misericordia, el
principio de la misericordia es la expresión del corazón compasivo.
Lo
que nos lleva a una tercera forma de abordar este término, porque - perciban -
ya vimos dos formas de abordarlo. La primera forma apunta solo hacia donde el
principio de la misericordia surge; la segunda forma de abordarlo apunta a la
esencia del principio mismo; la tercera al principio en su manifestación.
Podemos
dividir una vez más, en el idioma de donde este término vino, la palabra
"misericordia" de la siguiente forma: miseres cor dare:
"el corazón que se da por la miseria de los demás", "el
corazón que se da por las víctimas de la miseria" y aquí tenemos el
principio de la misericordia en su expresión.
El
principio de la misericordia es la propia compasión activa. El
principio de la misericordia es el estado, o estado de la propia consciencia
que permite la expresión activa, y cada vez más activa, de la compasión
en la experiencia de olvido. La misericordia es un principio que surge del
árbol eterno, ilimitado e inmutable de la compasión divina, cuando esta
compasión divina toca el mundo de ignorancia.
Y
aquí está una llave, para aquellos que se preguntan tanto respecto al
fruto. La misericordia no existe fuera de aquí, la misericordia, este
aspecto único de la naturaleza divina, encontró su expresión en la experiencia
de ignorancia.
Cuando
el Fuego misterioso y compasivo, despierto y reconocido en el corazón de
la primer alma despierta en un mundo de ignorancia, tocó el tejido dimensional
en que aquella alma se manifestaba, y la misericordia brilló en este
universo por primera vez.
Del
suelo universal de la inocencia surge un árbol, la sabia que corre por sus
tallos, por el tronco de este árbol, por las raíces de este árbol, es la
compasión - porque el corazón de este árbol tiene compasión. La
esencia de este árbol es compasión. Este árbol al crecer, al dar frutos, flores
y sombra, es el principio mismo de la misericordia.
El
principio de la misericordia es el corazón que se da por las víctimas de la
miseria. ¿Y cuál es la única miseria que asola al género humano?
Participante:
Ignorancia.
La
ignorancia. No hay otra miseria y todas las miserias imaginarias surgen de
esta. Ahora, ¿por qué? ¿Por qué traer este tema hoy, en este momento? Vamos a hablar
un poco respecto a los movimientos planetarios. En los últimos meses,
ustedes recibieron algunas informaciones y entre ellas, la de que este
ciclo planetario, este ciclo estacional planetario, se encuentra bajo la
regencia de Inturi-Kertena, el rayo de la multidimensionalidad. Algunas
cosas fueron dichas a ustedes respecto a esto y, probablemente, muchos
percibieron que un gran impulso para un paso más allá de la limitación aparente
de la forma fija, estaría disponible para ustedes.
Antes
todo, el impulso de la multidimensionalidad les da la posibilidad de servir
multidimensionalmente. En cuanto la mente egoísta oirá tales
palabras, "ustedes están recibiendo un impulso para la
multidimensionalidad" y se desprenderá de esto: "yo tendré acceso a la
multidimensionalidad", el corazón compasivo, imbuido del principio
de misericordia, reconozcan que este impulso permite un servicio más
amplio. Y es exactamente por esto que, en este momento, yo vengo a
hablarles del principio de la misericordia.
La
llave que abre la puerta, la llave que les abre la puerta a su naturaleza
ilimitada, espontáneamente perfecta y pura, es el principio de la
misericordia. Si la compasión irrestricta de la naturaleza divina es la
llave del lado de adentro, la llave el lado de afuera es el principio de
misericordia. Si la naturaleza divina es por donde su barco surca las aguas de
la ignorancia rumbo al puerto, el viento que sopla en las velas es el principio
de la misericordia.
Lo
que los moverá y les permitirá estar prontos para atravesar mil velos
dimensionales, mil portales, no es otra cosa si no la urgencia por servir y el
ansia de un corazón amoroso, el fervor de una mente aspirante, la sed de un
corazón devoto y la presteza de manos servidoras. Vuestro cuerpo y
emociones, sus pensamientos imbuidos del principio de la misericordia,
transmuta, sacraliza la materia. Siendo este principio al mismo tiempo el
agente sacralizador y el propio fruto de esa sacralización.
Delante
de esto, mi corazón flameante los invita a profundizar en contemplación delante
de este principio, que es un principio de su naturaleza divina, un principio
que tiene un suelo fértil para manifestarse aquí y ahora.
Es
necesario que den atención a esto para que vean la magnificencia de lo que
quiere decir. De las inmensas y vastas implicaciones, de lo que esto quiere
decir y de como el principio de misericordia - para esta fase que viven, que
nosotros vivimos aquí en este planeta - es esencial y de una importancia
insospechada.
Acérquense
al suelo, reconozcan el suelo donde surge el árbol de la misericordia. Beban de
esta savia, unan su corazón al de este árbol y sincronicen el pulso,
reconociendo la savia del árbol de la misericordia. Finalmente recojan sus
frutos y distribuyan para todos los miserables.
Atraigan
por el ardor de su aspiración a las almas ávidas de sí mismas hacia la sombra
de estos árboles, ya que cada uno de ustedes es un árbol. Cada uno de nosotros
es un árbol y cada árbol produce un fruto y ese fruto tiene una tonalidad única
en color, sabor y forma del principio de la misericordia. Por lo tanto,
no hay modelos para la misericordia. La misericordia es un principio, un
aspecto de la naturaleza divina recién manifestada en este universo.
Aunque
hablar de millones de años para ustedes sea mucho, para el universo es ayer. Es
un principio que está lejos de agotar su riqueza. Es un principio, un aspecto
de la naturaleza divina que la vida universal desconoce en gran parte.
Simplemente no se sabe lo que viene de ahí.
El
impacto en la vida universal por la manifestación, por la revelación o
develación, de este atributo ya se percibe. Sin embargo, el resultado
último en el tejido completo de esta malla de la vida cósmica, ninguno de
nosotros conoce, qué imagen se está construyendo, al final. Lo
desconocido para nosotros, todos nosotros, es la fuente inagotable de
éxtasis. Lo conocido para nosotros es el jardín donde este éxtasis se
revela.
Más
allá de todas estas palabras, que, para su capacidad intelectual, asumen
proporciones abstractas, vastas, poco palpables, el principio de la
misericordia es una energía actuante, activa, extremamente activa.
Y
en especial durante este mes que se inicia... ¿Hoy?
Participante:
Ayer.
En
especial para este mes, reconocer el principio de la misericordia les
garantizará estar presentes en lo que quiera que ustedes tengan que vivir, de
forma más madura y sensata. No solamente esto, éste mes es el más
propicio para facilitarles el reconocimiento de este atributo de su naturaleza
divina.
Mucho
más allá de todas sus conjeturas, más allá de todo lo que oyeron hablar
respecto a la misericordia, más allá de todo que ustedes comprenden o
pudieran comprender a partir de estas palabras o de sus
meditaciones.
Porque
en este mes, en especial, por circunstancias respecto a la dinámica de la vida
planetaria, el cuerpo de este planeta y la malla colectiva de la consciencia
humana de la superficie de la Tierra, está envuelta por el Espírito ígneo
de la Madre Divina. Y el Espírito planetario, la Madre Divina de este
planeta, ejecuta durante este mes, una obra, una obra sagrada, un sagrado
oficio, una obra de furia y de amor extremo, y que concederá a cada uno
lo que es necesario para liberarse de las visiones cristalizadas,
caducas.
Esto
se revelará para cada uno de una forma. Muchos vivirán esto como el valle del
dolor y de las lágrimas. Vuestro corazón debe estar allí para enjugar
cada una de estas lágrimas y para acoger cada grito de dolor, porque su corazón
es el que se da por las víctimas de la miseria. Perciban, esto está más
allá de acciones, de acciones externas. Nosotros no estamos hablando de
acciones externas, estamos hablando de una posición de la consciencia. La
posición de su atención y de su intención; es de esto que se trata. No se trata
de lo que ustedes hacen, como hacen o para que lo hacen, esto se trata de
reconocer el suelo universal de la inocencia, la savia universal de la
compasión y permitir la expresión del árbol de la misericordia.
El
resto... El resto es trabajo de la vida. Así como el árbol no se preocupa como
sus hojas surgirán o pasarán, así también la expresión objetiva y simbólica de
la misericordia no debe ser su preocupación. *Entrega,
aspiración, devoción y donación. Y entonces la sabiduría se manifiesta
activamente.
¿Tienen
alguna pregunta respecto a esto que fue tratado?
Participante:
Quedo bastante claro, yo creo.
Participante:
Fue enfatizado este mes, ¿no? Que comenzó ayer. ¿Seria, así, a partir de
este mes? ¿O este mes en especial?
Siempre.
La instrucción llega en el momento más apropiado, tanto para que ustedes
tengan capacidad d reconocer el valor de la instrucción, como para que
tengan el suelo más apropiado para percibir la expresión activa de la
instrucción en su experiencia. La instrucción es válida siempre, porque ella es
a-temporal, ella parte del Fuego de la Vida y se dirige hacia el Fuego de la
Vida. Y el Fuego de la Vida está más allá del cuerpo, de la mente y del
alma.
Dentro
de su línea de tiempo y espacio, este mes es el que enseña el reconocimiento de
este principio. Pero vean que ustedes están, en medio de la transición. Estamos
todos en medio de una transición, en este planeta. Es necesario comprender que
todas las jerarquías divinas se reúnen y se unen para esto que acontece - lo
que quiera que sea, porque cada uno de ustedes da el nombre y ve algo en
"esto" que acontece. Lo que importa, sin embargo, es que algo está
aconteciendo.
Participante:
Este establecimiento en el estado de inocencia, me da la percepción de que el
error nunca se produjo, que todos estamos perdonados.
Se
nunca hubo error, no hay necesidad de perdón. Sin embargo, el perdón no es una
respuesta al error. El perdón es una respuesta a la acción que se expresa de
manera torcida. La expresión torcida del acto manifiesto no es de manera alguna
el error, pues sin la ignorancia no habría misericordia.
Perciban,
este hermano, este canal debe de haberles hablado respecto a eso, como parte de
la preparación para este encuentro. La idea de la
salvación es una idea perniciosa, porque ella alimenta la autoimagen de la
víctima y la proyección de un salvador.
La
misericordia no tiene que ver con esto. Los seres del reino animal, en este
planeta, que los acompañan en la experiencia de ignorancia, todos ellos
están redescubriendo o descubriendo y develando una tonalidad única de la
misericordia.
Así
como el reino vegetal, el reino mineral, o reino dévico, el reino elemental, el
reino humano y el propio reino divino. El océano es uno solo y cuando la tinta
se derrama sobre el agua, todo el océano asume ese color. Y por la
cualidad de las aguas, este color asume una tonalidad diferente. Es una
danza y una obra de arte. Pero esto todo, es servicio. Servir la expresión
del Ser, ser-vir, al Ser manifestandose, el
Ser
- expresándose en toda su riqueza, en toda su inconmensurable sabiduría,
amor y lucidez, en toda su naturaleza incognoscible. Y este
misterio no es para las mentes, este misterio es saboreado y compartido solo en
el banquete de la disolución en Aquello. Y el asiento de este banquete
está en su Corazón.
¿Alguna
pregunta? ¿Alguien tiene alguna pregunta? Entonces,
permanezcan en paz. Sean bendecidos y envueltos por este manto de la
atracción al Ser. El principio de la misericordia parte de mi Corazón
en llamas al núcleo de sus átomos, evocando la expresión de los
embajadores de la Luz. Aní Maritumi
Participantes:
Aní Maritumi.
Transcripción
hecha por colaboradores de la ELV.
Traducción
: H.N.